Historia de Ignacio D'Alessio
Mi interés por la música negra estuvo siempre latente pero se agudizó a mis 18 años, más o menos. Esta fue una época en donde devoré mucha música. Mi viejo era de escuchar en su mayoría artistas blancos pero con claras influencias de la música negra como Creedence y Elvis y también algún que otro artistas negro como Moody Waters, Chuck Berry y Bob Marley. Mi gusto por el blues, el funk y el soul lo tomé un poco de él pero lo perfeccioné con los años.
Siempre hay grandes referentes que a uno lo han marcado a fuego, y este es el caso con el siguiente artista.
Los 18 siempre fueron una edad crítica donde uno define muchas cosas, entre ellas, los gustos musicales. Yo ya era un gran fanático de la música pero todavía tenía mucho por descubrir. Con mis amigos nos gustaba ir a vaguear al río después del colegio y ese día no fue la excepción. A los pocos minutos de estar pateando la pelota de fútbol, uno de los chicos la patea contra unos arbustos con espinas y... ¡chau pelota! nos quedamos sin nada para hacer. Cerca del río había una feria de antigüedades y de chucherias que siempre pasábamos por alto pero se nos ocurrió que quizás algún vendedor tenía pelotas de fútbol.
Caminamos casi media hora y ningún puesto vendía pelotas, ni de las de trapo o goma-espuma. Resignados, volvimos a cruzar la feria para tomarnos el colectivo hasta que algo llegó a mis oídos, me fui acercando y cada vez se volvía más nítido, esa voz... me acuerdo hasta el día de hoy esas primeras frases que escuché, "I live on a lonely avenue, my little girl wouldn't say "i do". Well, i feel so sad and blue. You know it's all because of you" arriba de un blues básico pero tocado con una cadencia que nunca había escuchado.
Me acerco al vendedor, que parecía un bibliotecario aburrido pero lleno de sabiduría. y le pregunto "Disculpe señor...¿quién canta esto?", con un poco de asombro y una leve sonrisa me contesta "Ray Charles, pibe". Le pido por favor, si podía cambiar el tema para seguir escuchando a este tipo y en ese preciso instante mis oídos se dieron cuenta de que esto era único, "Hit The Road Jack" era el tema y quedé pasmado, duro, inmóvil hasta que mi pie derecho comenzó a marcar el ritmo.
Un escalofrío corría por mi cuerpo, descubría nuevas sensaciones y emociones, no sabía que me pasaba. Hasta el día de hoy, Ray Charles sigue generando lo mismo en mi.
El señor supo percibir mi entusiasmo y optó por regalarme ese "Grandes Éxitos" en vinilo con una condición, me dijo "El día que encuentres un mejor interprete me lo pagas", les juro que por años lo intenté pero no pude.
Recuerdo haber llegado a mi casa, prender el tocadiscos de mi viejo y escuchar una y otra vez ese vinilo que tenía temas como "What'd I Say", "Unchain My Heart", "Mess Around", "I Got a Woman", "Georgia on my Mind"... no podía parar, cada tema me atrapaba tanto como el anterior. Su música tenía algo rebelde, desinteresado pero a la vez con mucho sentimiento, profundo, con raíces. Su voz, su manera de tocar el piano, era y es única, nunca habrá otro igual y hasta el día de hoy necesito esas dosis de Ray para darle de comer al alma.
Al poco tiempo supe lo de su ceguera, conocí su historia y lo comencé a respetar aún más. Un tipo siempre fiel a sus raices, que se impuso frente a este mundo cruel y duro, se las arregló para estar un paso adelante del resto. Su música... espiritual, sentimental y guturral venía desde lo más profundo de su ser para hablar de vicios, emociones y pensamientos.
Creo que más allá de lo que cada uno escuche, hay que darse el tiempo y el gusto para poder disfrutar de este genio de la música, este rey de reyes musicales... les aseguro que les va a cambiar la vida, yo lo descubrí y hoy no lo puedo dejar ir.


No hay comentarios:
Publicar un comentario