El Flaco...
Historia por Darío Igarzabal
Hablar de Luis Alberto Spinetta, de su carrera, sus condiciones o su talento sería en vano, ya que cualquier dato o información que les podría aportar sería como explicar algo inexplicable. ¿Como explicar lo único? imposible, por eso hay que experimentarlo, eso es el Flaco, una experiencia, una sensación, un escalofrío que te recorre el cuerpo... para entenderlo te tiene que pasar, lo tenes que vivir.
Por este motivo, creo que la poesía es una buena manera de intentar ponerlo en palabras, como a él le hubiese gustado.
"Libre ser, que llegaste a nosotros para mostrarnos el néctar que alimenta nuestra alma y que entra por nuestros oídos... ¿de donde vienes? ¿por que pasaste por acá? ¿adonde éstas? preguntas que los humanos nos hacemos al escuchar esas palabras que salen de tu boca, esas melodías que fácil tocas... no entendemos a que se debe este regalo ¿y no pides nada a cambio? desconfiados los más atados a la realidad, que no comprenden como un ser puede dar sin ver a quien. Te escuché por primera vez y me deje llevar, endulzar por esa armonía que recuperó mi paz. Te sigo oyendo, seguis en el aire y siempre lo harás, para caer en algún oído solitario que esperando está."
¡Son mejores que los Stones!
Historia por Daniel Ibañez
Tengo 24 años y como muchos pibes argentinos, mi viejo es fanático de Creedence... una banda de rock estadounidense formada a fines de los 60's y que en Argentina la pegaron bastante ¿o alguno me va a negar que no tienen un padre, un tío o conocido entre 45 o 60 años que los escuchaba?, piensen... ¿¡Ven!?
Me acuerdo viajes eternos hacia nuestras vacaciones en los que sonaba una y otra vez esta banda oriunda de El Cerrito, California. "Downnnn on the corner, ooouuutt in the street...", le miraba la cara a mi viejo, la sentía, se llenaba de energía y tomaba el volante con seguridad agitando la cabeza y coreando cada tema, todos hits, indiscutidos.
Lleve siempre adentro ese amor por Creedence Clearwater Revival gracias a mi viejo y es el día de hoy que los sigo disfrutando como siempre, por que me parecen una banda excepcional que si no hubiese sido por esos grandes años en la música, donde había miles de bandas excelentes, hoy serían mucho más de lo que son.
No sé que tenían pero su música me pone de buen humor, me levanta, me llena de energía y creo que de eso trata el verdadero rock and roll.
Durante mi juventud me pasaba algo peculiar con mi grupo de amigos, todos eran fanáticos de los Rolling Stones, era obvio, eran los Stones y nadie los discutía pero un día tuve el valor de decir en plena juntada con los pibes "Creedence me parece mejor banda que los Rolling"... ¿¡Para que!? mis amigos estallaron, me decían que estaba loco, que no le llegaban ni a los talones y otras descalificaciones contra la que para mi era la mejor banda.
Claramente, mi posición era más para molestar a mis amigos que para otra cosa pero muy dentro estaba orgulloso de bancar a Creedence y tener mis argumentos que defendía con pasión, por que realmente lo sentía así. Para mi Creedence era mejor banda que los Stones, pero con eso quería decir que eran más importantes para mi por que tocaban bien a fondo mi fibra sensible y los británicos quizás no tanto.
Pensaba..."Susie Q", "Fortunate Son", "Proud Mery", "Green River", "Bad Moon Rising" ¡todos hitazos! eso no me lo podía discutir nadie, tampoco su sonido tan fiel y la voz de Fogerty ¡Que voz! ¡Cuanto sentimiento!
Los Creedence no tenían la onda de los Stones, no era tan comerciales... eran unos hippies barbudos, desprolijos pero tenían ese no se qué que diferencia a las grandes bandas del resto. Duraron poco, eso es cierto, pero... ¡Cuanto nos dieron!
Espero que los fanáticos de los Stones no tomen a mal estas palabras y que me entiendan, son los más grandes, pero mi corazón eligió a los hermanos Fogerty y compañía por que ellos me eligieron a mi y a mi viejo y a todos los que los supieron apreciar en aquella época y hasta el día de hoy.
La música es así, no la elegimos, ella nos elige a nosotros.
Catch a fire...
Historia por Isabel Diaz
Era el año 1992, tenía unos 12 años...
Mi tío era una persona que viajaba mucho y siempre me traía regalos, y por lo que recuerdo, fue el primero en obsequiarme música. Un verano llegó de Inglaterra y entre los presentes para mi y para mis hermanos se encontraba un casette que decía "Catch a Fire" de Bob Marley and The Wailers. "Esto es para vos" me dijo mi tío.
Al mirarlo de cerca me llamó la atención la portada por que tenía a un hombre negro con los pelos medios locos y en su boca tenía, lo que para mi en ese momento era un cigarrillo de tabaco, si, ingenuidades de aquella edad.
Mis viejos tenían un equipo de música nuevo, recién comprado, un Panasonic que nunca voy a olvidar. Saqué el casette de su caja, lo metí en la casettera y le di play... comenzó a sonar una melodía que hizo que solo le preste atención a eso, a escuchar. Apenas entendía el inglés pero las voces de Tosh, Bunny Wailer y Bob Marley encajaban a la perfección para hacer viajar a cualquiera. Mi cabecita se movía al ritmo de "Rock it baby", una melodía bien caribeña y tranquilizante.
Comenzó a sonar "Concrete Jungle" y en ese momento le juré mi lealtad a Marley hasta que la muerte nos separe y nos vuelva a encontrar. "Life Sweet life, must be somewhere to be found, instead of concrete jungle", una declaración de la búsqueda incesante del hombre por la felicidad.
Ese día me fui a dormir inquieta por ese nuevo descubrimiento, ese nuevo sonido que había entrado a perturbar felizmente a mis neuronas.
Luego de escuchar cada día que pasaba ese casette, sentía que esos temas formaban parte de mi, ahí descubrí la importancia del bajo, que marcaban mi andar, mis pasos, el latido de mi corazón.
Como les decía, casi no entendía inglés en ese entonces pero sentía que cada palabra que salía de la boca de Bob Marley la entendía a la perfección, como si me estuviese hablando en mi idioma, a mi y tratase de explicarme que les pasaba, que les molestaba del mundo, como era su cultura y que buscaban en la vida. Cada vez que lo ponía cerraba los ojos y sentía que tocaba para mi, en algún lugar de Inglaterra o una cantina de mala muerta en trenchtown, frente al mar.
"Little darling, stir it up"... se me escapaba una sonrisa, inevitable hasta que Bob me decía "No necesitamos más problemas, lo que necesitamos es amor" en "No More Trouble".
No sé como les sonará esto, pero mi primer acercamiento a la política se lo debo a este casette y a Bob Marley. Comencé a ver la vida de otra manera, más crítica. Era simple, concreto, puntilloso y yo me sentía parte de eso por que representaba no solo a una raza o una cultura, sino a todo aquel que creía que había un cambio.
Ese álbum me marco como pocas veces en la vida y espero que lo haga, lo haya hecho y lo siga haciendo con muchos jóvenes alrededor del mundo.
¿El Rey Ray o el Ray Rey?
Historia de Ignacio D'Alessio
Mi interés por la música negra estuvo siempre latente pero se agudizó a mis 18 años, más o menos. Esta fue una época en donde devoré mucha música. Mi viejo era de escuchar en su mayoría artistas blancos pero con claras influencias de la música negra como Creedence y Elvis y también algún que otro artistas negro como Moody Waters, Chuck Berry y Bob Marley. Mi gusto por el blues, el funk y el soul lo tomé un poco de él pero lo perfeccioné con los años.
Siempre hay grandes referentes que a uno lo han marcado a fuego, y este es el caso con el siguiente artista.
Los 18 siempre fueron una edad crítica donde uno define muchas cosas, entre ellas, los gustos musicales. Yo ya era un gran fanático de la música pero todavía tenía mucho por descubrir. Con mis amigos nos gustaba ir a vaguear al río después del colegio y ese día no fue la excepción. A los pocos minutos de estar pateando la pelota de fútbol, uno de los chicos la patea contra unos arbustos con espinas y... ¡chau pelota! nos quedamos sin nada para hacer. Cerca del río había una feria de antigüedades y de chucherias que siempre pasábamos por alto pero se nos ocurrió que quizás algún vendedor tenía pelotas de fútbol.
Caminamos casi media hora y ningún puesto vendía pelotas, ni de las de trapo o goma-espuma. Resignados, volvimos a cruzar la feria para tomarnos el colectivo hasta que algo llegó a mis oídos, me fui acercando y cada vez se volvía más nítido, esa voz... me acuerdo hasta el día de hoy esas primeras frases que escuché, "I live on a lonely avenue, my little girl wouldn't say "i do". Well, i feel so sad and blue. You know it's all because of you" arriba de un blues básico pero tocado con una cadencia que nunca había escuchado.
Me acerco al vendedor, que parecía un bibliotecario aburrido pero lleno de sabiduría. y le pregunto "Disculpe señor...¿quién canta esto?", con un poco de asombro y una leve sonrisa me contesta "Ray Charles, pibe". Le pido por favor, si podía cambiar el tema para seguir escuchando a este tipo y en ese preciso instante mis oídos se dieron cuenta de que esto era único, "Hit The Road Jack" era el tema y quedé pasmado, duro, inmóvil hasta que mi pie derecho comenzó a marcar el ritmo.
Un escalofrío corría por mi cuerpo, descubría nuevas sensaciones y emociones, no sabía que me pasaba. Hasta el día de hoy, Ray Charles sigue generando lo mismo en mi.
El señor supo percibir mi entusiasmo y optó por regalarme ese "Grandes Éxitos" en vinilo con una condición, me dijo "El día que encuentres un mejor interprete me lo pagas", les juro que por años lo intenté pero no pude.
Recuerdo haber llegado a mi casa, prender el tocadiscos de mi viejo y escuchar una y otra vez ese vinilo que tenía temas como "What'd I Say", "Unchain My Heart", "Mess Around", "I Got a Woman", "Georgia on my Mind"... no podía parar, cada tema me atrapaba tanto como el anterior. Su música tenía algo rebelde, desinteresado pero a la vez con mucho sentimiento, profundo, con raíces. Su voz, su manera de tocar el piano, era y es única, nunca habrá otro igual y hasta el día de hoy necesito esas dosis de Ray para darle de comer al alma.
Al poco tiempo supe lo de su ceguera, conocí su historia y lo comencé a respetar aún más. Un tipo siempre fiel a sus raices, que se impuso frente a este mundo cruel y duro, se las arregló para estar un paso adelante del resto. Su música... espiritual, sentimental y guturral venía desde lo más profundo de su ser para hablar de vicios, emociones y pensamientos.
Creo que más allá de lo que cada uno escuche, hay que darse el tiempo y el gusto para poder disfrutar de este genio de la música, este rey de reyes musicales... les aseguro que les va a cambiar la vida, yo lo descubrí y hoy no lo puedo dejar ir.
Historias de un melómano perdido
Este blog está dedicado a todos aquellos que disfruten la música desde una perspectiva especial, que van más allá de donde va el común de la gente. Se lo dedicamos a esos que disfrutan un buen arreglo tanto como una buena canción; para esos que disfrutan de las grandes voces como de los grandes instrumentistas: se lo dedicamos a los puristas y a los que aman la fusión; a los que pasan horas escuchando una y otra vez el mismo tema o el mismo disco; a los amantes de los clásicos y los inquietos que buscan siempre lo nuevo e innovador.
Este blog se lo dedicamos a los que tienen una historia detrás de cada artista, cada acorde, cada canción...
Ese melómano perdido somos todos aquellos que no tenemos cura ni remedio, pero tampoco nos importa... la música es TODO.
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